Posts Tagged ‘oficio duro’

Ladrillo artesanal en Chambo

marzo 3, 2010

El día de trabajo de Don Cristóbal Flores empezaba a las 3 de la mañana. En el frío de la madrugada, a 2,800 metros sobre el nivel del mar, Don Cristóbal mezclaba la arcilla depositada en su patio con aserrín, mojaba la mezcla y empezaba a pisarla para molerla y homogenizarla, junto con su toro Martín. Cuatro horas después, la mezcla estaba lista para ser moldeada y convertida ladrillo crudo.

Anuncios

Más construcción, menos condiciones laborales

julio 31, 2008

Córdoba, Argentina: Domingo 15 de junio de 2008

La escasez de leña o la falta de recursos son algunos de los factores que complican la actividad de los ladrilleros. También el incumplimiento del andamiaje legal en materia laboral y social y la deserción del Estado en el control de la actividad, que condenan a miles de ladrilleros a vivir en el olvido.

La entrada en vigencia, en 2005, de la ley provincial 9.219, que prohíbe el desmonte en todo el territorio cordobés hasta 2015, les dificulta a los ladrilleros la obtención de leña. Este es el combustible que utilizan por excelencia en los hornos tradicionales en los que realizan la cocción de ladrillos, listones, bovedillas y tejuelas.

Roque Márquez, pequeño productor de Deán Funes, comentó que en el norte cordobés los ladrilleros están comprando leña en Catamarca o Santiago del Estero. La consiguen a 180 pesos la tonelada. “En esta región, para una horneada de 25 mil ladrillos, se utilizan entre siete y ocho toneladas de leña. Es decir que en ese concepto se gastan unos 1.350 pesos, aproximadamente”, señaló el productor. (more…)

Construyendo lazos con ladrillos

julio 27, 2008

Rosario, Santa Fe, Argentina: 25/07/2008
Por Verónica Quintana.
Casi bordeando los confines de la ciudad de Rosario, recorriendo las últimas arterias de Barrio Cristalería, un camino de tierra al costado de la calle Villa del Parque conduce a 16 campamentos de hornos de ladrillos, donde trabajan más de 150 personas de manera directa e involucra a otro centenar de forma indirecta. Un modo de producción cooperativo, que construye fuertes lazos sociales.
Mientras me dirijo a hacer la nota, miro las nubes y dudo si el tiempo me permitirá encontrar en el predio de los horneros alguien a quién hacer la entrevista, en un día húmedo, lluvioso, frío y gris, que acobardaría a cualquiera. Pero los ladrilleros no se acobardan. Los encuentro allí, haciendo su trabajo a la intemperie, metiendo las manos en el barro frío, respirando humedad, con sus rostros curtidos por el frío del invierno y el sol del verano, con sus manos agrietadas y resecas por el trabajo manual.
En el descampado donde producen estos 16 emprendimientos que comparten el mismo espacio de producción, se pueden divisar montañas de ladrillos apilados, hornos listos para el fuego y muchas personas trabajando.
Apenas llegué al lugar recordé porqué estaba allí: me había resultado novedoso que estas personas se estaban formando en cooperativismo al revés de cómo sucede normalmente. La mayoría de las cooperativas se conforman de personas sueltas que deciden unirse con un objetivo en común. Estas personas comenzaron de una manera diversa. Primero se conocieron, cada uno en su propio emprendimiento, comparten el lugar de producción, que es un predio municipal, y colaboran de manera solidaria entre sí desde hace mucho tiempo. Es decir, que estaban de hecho realizando un trabajo cooperativo, casi sin saberlo.
A raíz de la falta de obras de infraestructura en la zona y las características geográficas del lugar, Nuevo Alberdi y Cristalería fueron los barrios más afectados por las lluvias y posteriores inundaciones de marzo de 2007, destrozando casas, negocios, talleres, escuelas, etc. En este entorno difícil, los vecinos iniciaron reclamos a las autoridades locales y provinciales para dar soluciones económicas inmediatas a la emergencia social. En la búsqueda de solucionar los problemas comunes a todos, se reafirmaron de manera espontánea los lazos sociales entre los habitantes del barrio. Algunos ladrilleros, que ya compartían el lugar de producción, aceptaron de manera solidaria la localización de otros emprendimientos, fortaleciendo así las relaciones entre pares. (more…)

Los ladrilleros, al margen del despegue inmobiliario

mayo 27, 2008

Alta Gracia, Córdoba, Argentina: 27/04/2008

Los ladrilleros, al margen del despegue inmobiliario

En la zona de Villa del Prado funcionan unos 40 cortaderos.

La provisión de ladrillos es un aspecto fundamental para el negocio inmobiliario en pleno crecimiento. En Villa del Prado, en el kilómetro 28 de la ruta provincial cinco, a pocos kilómetros de Alta Gracia existen alrededor de 40 cortaderos de ladrillos.

Al acceder al lugar, los caminos de tierra delimitan la ruta a recorrer. En los días de lluvia es casi imposible ingresar o salir del sector. La mayoría de los hogares no posee los servicios básicos como agua potable o cloacas. En ese marco conviven varias familias que se dedican cada día a la fabricación de ladrillos. (more…)

consecuencias de un oficio duro

julio 23, 2007

Corrientes, Argentina: 23/06/2007

Ladrilleros piden a los diputados una ley que les permita jubilarse

Su actividad, como muchas otras, se desarrolla totalmente en negro. Por las condiciones particulares de su ocupación sufren graves problemas de salud a una edad relativamente baja: a los 50 años apenas pueden trabajar. Buscan una forma de vivir dignamente.

Todo trabajador debería tener derecho a contar con una jubilación que le sirva de respaldo en los años de la vejez. La última conquista incluso reconoce este derecho a las amas de casa, más allá de que su actividad no genere aportes. Sin embargo, existen muchas otras actividades que, por diferentes motivos, no permiten que quienes las desarrollan durante una vida puedan obtener el beneficio jubilatorio. El caso de los ladrilleros es uno de ellos.

“Uno trabaja todo lo que puede, porque tiene que darle de comer a la familia, seguir adelante. Pero llega un momento en el que el cuerpo no da más y no podemos trabajar ni por más que queramos”, relata Ramón, ladrillero desde que tiene memoria, con 40 años cumplidos. Es que, según dicen, no hay otra cosa que ponga límites al trabajo del productor familiar de ladrillos: el río y el propio cuerpo son los únicos que pueden provocar que un ladrillero deje de fabricar esos “cuadraditos de barro”, materia prima para miles de hogares.

“Es que a los 50 años ya no damos más. Artritis, problemas en los huesos y las articulaciones, dolores en todos los músculos, además de los problemas de trabajar permanentemente con la humedad ya no nos dejan trabajar”, explicó a La República, Julio Avasolo, presidente de la Cooperativa de Ladrilleros del barrio Molina Punta.

El análisis de las condiciones de las personas que trabajan en el sector dio a sus dirigentes una idea:
solicitar un régimen de jubilación para los ladrilleros, al que se pueda acceder a partir de los 50 años. “Así la gente tiene una cobertura, alguna forma de que la familia no quede desamparada cuando ya no puedan seguir trabajando”, dijo Avasolo.

Algunos ladrilleros deslizaron que incluso un beneficio de este tipo les serviría para evitar que sus hijos tengan que seguir en el oficio por necesidad. “Es que podrían ir a estudiar en lugar de quedarse ayudando a los que nos cuesta mucho trabajar. Es abrirles la puerta para que tengan la oportunidad de elegir”, dijo Ramón.

Con esta idea, presentaron una nota a la Cámara de Diputados, en la que solicitan la creación de una ley jubilatoria para el sector. “Nosotros les decimos que no hacen falta censos, porque están los que hizo Desarrollo Humano, y por el tema de las enfermedades y la dificultad para trabajar pueden consultar en los Caps de los barrios en los que hay ladrillerías y si no en los hospitales.

Ahí les van a confirmar cuáles son las principales enfermedades que tenemos los ladrilleros sobre todo cuando llegamos a los 50 años más o menos”, dijo Avasolo.

Si bien existe la posibilidad de que la gente con problemas graves de salud pueda acceder a pensiones no contributivas, buena parte de los ladrilleros no puede solicitarlas. “Piden una incapacidad del 80%, y si bien la artritis y la artrosis son graves, parece que te tiene que faltar una mano o algo así para que te den una pensión”, explicó el dirigente.

La nota se encuentra en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, donde los legisladores estudian la posibilidad de elaborar un proyecto de ley que pueda beneficiar a este sector de la población.

La República de Corrientes

http://www.corrientesnoticias.com.ar/interior.php?nid=79457