promesas incumplidas

En ruinas y en el olvido, ladrilleros de La Escondida

La Escondida, México: 11/02/2008

Manuel López IMAGEN

Los ladrilleros de La Escondida están en la ruina, debido a que desde hace cuatro años que fueron cambiados de lugar, han sido ignorados por las autoridades.
Fueron olvidados los compromisos que hizo el entonces alcalde y actual diputado local, Miguel Alonso Reyes, cuando reubicó las ladrilleras.
Las difíciles condiciones han obligado a más de 150 de trabajadores a dejar las ladrilleras para dedicarse a otras actividades.
Entre los problemas, que no deberían existir si las autoridades hubieran cumplido los acuerdos, están la falta de agua, que no tienen un camino adecuado, no existen escrituras de los terrenos y tampoco cuentan con energía eléctrica.
Además, los ladrilleros deben lidiar contra las multas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que, recientemente, prohibieron sacar la tierra del lugar donde se construye
Ciudad Argentum.
Ramón Aguayo, representante de los ladrilleros, consideró que es una injusticia lo que hicieron a las más de 50 ladrilleras reubicadas, cuyo objetivo de las autoridades, al parecer, es que no trabajen más en esa actividad.
A cuatro años de la reubicación, las circunstancias son cada vez más adversas, pero igual de ignoradas por las autoridades capitalinas, tanto de la actual como de la pasada administración.
En el 2004, antes de dejar el cargo como alcalde capitalino, Miguel Alonso convenció a los ladrilleros que se cambiaran de la colonia Las Palmas y La Toma de Zacatecas a La Escondida, porque les prometió que habría mejores condiciones.
Ramón Aguayo indicó que el único compromiso que cumplió Miguel Alonso fue el de entregarles un camión de volteo, que utilizan para trasladar el agua que requieren.
Recordó que el expresidente Gerardo Félix Domínguez -posterior a Miguel Alonso- ignoró por completo el problema y no ofreció la mínima ayuda, mientras que el actual, Cuauhtémoc Calderón Galván, “va por el mismo camino de indiferencia”.
Aunque se han tenido reuniones con Calderón Galván, quien prometió pavimentar el camino de casi 2 kilómetros al iniciar este año, “parece que se va a quedar como los otros y pasarán 3 años sin que haga algo”.
Para llegar a las ladrilleras, se debe andar por 2 kilómetros de camino pedrusco, lo que ocasiona que se rompan las muelles de las camionetas.
De igual forma, es común que se caigan y rompan los ladrillos de las unidades de carga cuando se van a hacer las entregas.
Dar con las ladrilleras no es fácil, ya que no hay señalamientos que indiquen dónde está la entrada, misma que tiene un difícil acceso.
Los ladrilleros recuerdan con nostalgia la anterior ubicación en las colonias periféricas de la ciudad, a donde acudía un mayor número de clientes.
Sin embargo, a las escondidas ladrilleras sí acuden constantemente los inspectores de la Profepa, quienes imponen multas por utilizar aceite y jales, que son materiales prohibidos.
Aunque las autoridades estatales de Ecología han propuesto sistemas para no contaminar, Ramón Aguayo observó que los ladrilleros no pueden adquirir el equipo, debido a su costo, que rebasa los 20 mil pesos.
Asimismo, apuntó que la otra alternativa, que es usar combustóleo, tampoco es viable, ya que no es fácil adquirirlo, ni hay depósito para almacenarlo.
En este sentido, comentó que los ladrilleros no tienen muchas alternativas para no contaminar, problema que han intentado disminuir al quemar el ladrillo de noche para no causar molestias.
Un oxidado rótulo, al entrar a las ladrilleras, informa que las 12 hectáreas donde están, fueron donadas por el Ayuntamiento, sin embargo, Ramón Aguayo afirmó que no les ha sido entregada ninguna escritura.
El dirigente de los ladrilleros expresó su preocupación de que sean retirados del lugar, toda vez que en los alrededores se han vendido terrenos para hacer zonas habitacionales, además, está el Campus Universitario y el nuevo panteón.
Al igual que la primera ocasión que fueron reubicados, manifestó que pueden ser movidos o quitados de nueva cuenta para que no estorben en el crecimiento de la mancha urbana.
Regresar a las colonias donde estaban no es una opción, pues las autoridades les advirtieron que serían sancionados si lo hacían, por lo que no hay lugar a dónde ir si les quitan los lotes.
Uno más de los problemas que tienen es el abastecimiento de agua, pues si bien hay un bordo construido para abastecerlos del líquido, no se adecuó por las autoridades para que pueda usarse.
A los anteriores inconvenientes se agrega que el gobierno del Estado prohibió a los ladrilleros que tomaran tierra del área donde se construirá Ciudad Argentum y les advirtió que serán sancionados si lo hacen.
La materia prima la traen de otros lugares, a veces lejanos, por lo que el costo para fabricar ladrillos se ha incrementado todavía más.
Otra complicación para los ladrilleros es que cuando llueve, el agua corre al lugar donde están ubicados, lo que provoca encharcamientos e, incluso, el derrumbe de los hornos.
Sólo se ve actividad en unos cuantos espacios de las 65 ladrilleras que fueron destinados para ello, pues si en cada una de ellas se trabajara como lo hacía otrora, en promedio contratarían cinco
trabajadores.
Y es que, lamentó Ramón Aguayo, en una de las últimas quemas de ladrillo que hizo, tuvo que esperar tres meses para que llegara un cliente.
“En la presidencia ni siquiera una despensa o cobija nos quieren dar; si no nos ayudan, qué podemos hacer, si aquí ni siquiera sale para comer”, expresó Ramón Aguayo.
Precisó que el millar de ladrillos cuesta 800 pesos, y ya puesto en el lugar de la obra y descargado sube a mil 200 pesos.
A pesar de que apenas queda ganancia con este precio, externó que los compradores reniegan por el costo y siempre regatean.
Por su parte, Toribio Rodríguez, quien lleva 30 años en el oficio, dijo que las jornadas de trabajo, cuando hay clientes, son de 8:00 a 18:00 horas.
Con sus pies llenos de lodo que enfriaba el viento invernal, ma-
nifestó que en estas adversas condiciones, “a ver hasta cuándo aguantamos”.

http://201.120.149.127/2008/02/11/capital4.htm

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: