Luego de emitida una resolución municipal, quince ladrilleras clandestinas fueron clausuradas y derrumbadas. Ello debido a que sus operaciones afectan la salud de los pobladores del pueblo joven Saúl Cantoral. El operativo correspondiente fue dirigido por la fiscal de prevención del delito, Sonia Vera Esteves, quien procedió al levantamiento de un acta respecto a la fabricación clandestina de ladrillos. Se pudo conocer que al menos 35 ladrilleras laboran de manera clandestina; por lo que se dispuso la clausura inmediata de algunas de estas fabricas. Hasta el mencionado pueblo joven, se desplazaron efectivos de la Policía Nacional y Municipal para garantizar la seguridad durante la diligencia. El impacto de las operaciones de las ladrilleras ha ocasionado enfermedades respiratorias tanto en niños como adultos. El burgomaestre de Chiclayo, Roberto Torres, llegó hasta el lugar para constatar la clausura. Finalmente las primeras 15 ladrilleras fueron derrumbadas con un cargador frontal. La Municipalidad Provincial buscará otra zona para los dueños de estas ladrilleras a fin de que puedan laborar sin perjudicar el medio ambiente.